Javier Gómez Graterol: Dos temas inconexos
Tema 1: La muerte de Óscar perez, la última víctima cruelmente masacrada, a pesar de que quería entregarse, de manos del narcorrégimen comunista de Venezuela (y en quien yo no creí inicalmente, dada mi naturaleza escéptica) muestra hasta qué punto están decididos a no salir del poder, porque tienen el juego demasiado entrampado. Muestra lo peligroso que es seguir insistiendo en implantar una fórmula fracasada en todo el mundo en las circunstancias actuales, donde el mundo es totalmente otro, globalizado y tecnológicamente más conectado.
La muerte de Pérez revela también hasta que punto han calado el miedo y la pasividad, muy pocas han sido las manifestaciones realmente activas de quienes hemos recibido la noticia. Habla también de lo peligroso que es el comunismo y cuan sucio está dispuesto a jugar. Los comunistas lo saben: seguir en el poder ayuda a que los jóvenes se vayan, los viejos se resignen y las nuevas generaciones se ven forzosamente acostumbradas a este modo de vida y por ello no luchan en su contra.
¿Permanecerá el recuerdo de Pérez como nuevo mártir de la lucha contra el comunismo? El tiempo lo dirá, ya hay muchos otros muertos a los que actualmente se les está pagando con evasión de la realidad. No sé hasta qué punto el fatalismo ante la situación actual haga que él permanezca como leyenda urbana o como verdadera referencia de lucha por la democracia.
Tema 2: El 14 de enero, día en Venezuela de la advocación de la Virgen Pastora, cumplí un año de haber profesado mis votos perpetuos como religioso en la Sociedad de San Pablo, es decir, como consagrado a Dios en la misión de la evangelización a través de todo medio de comunicación en este mundo globalizado y con cada día más crecientes posibilidades de acceso a la información y comunicación. Ha sido una etapa de cambios en todo lo que hacía, pero hasta los momentos puedo decir que no me he arrepentido de la decisión tomada y, lo más importante, me siento feliz en este estilo de vida que resulta para muchos inconcebible, dada la realidad actual.
Agradezco a Dios por todas las bendiciones que he recibido y pido a ustedes que oren por mí y por los consagrados del mundo para que Dios nos mantenga fieles a Él, creyentes en su gracia y providencia y, lo más importante, perseverantes en la decisión tomada hasta el final de nuestras vidas. Gracias Bolivia por todo lo que he recibido de ti en mi formación humana y personal en la etapa que he cumplido con ustedes. Dios te bendiga Bolivia, y te proteja del comunismo.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 19/1/2018. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez

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