Javier Gómez Graterol: El cine totalitario
Quien me conoce, sabe que uno de los vicios que aún me permito, por ser un entretenimiento relativamente barato, es ir al cine. Actualmente sufro mucho para elegir películas: estamos en una época de oscurantismo/totalitarismo, en el cual el marxismo cultural, -con sus dos hijas, ideología de género y feminismo de la tercera ola-, está metiendo sus tentáculos y matando muchas obras.
Hemos visto que grandes franquicias del cine han estado muriendo a manos de guiones pésimos, e historias horribles en las cuales, para más colmo, la culpa de sus fracasos en taquilla es de nosotros, el público, que no quiere ir a verlas, y no de quien las produce, mencionaré algunos ejemplos recientes:
La saga Terminator, con su última entrega, me dejó con tan mal sabor de boca que ya ni quiero ver las dos anteriores: convirtió la grandeza de la determinación de Sarah Connor en no dejarse vencer, y el ser un ejemplo de superación en la adversidad, a sangre y fuego inculcado a su hijo, en un “tanto nadar para morir en la orilla” feministoide, bobalicón, y meloso.
La Guerra de las Galaxias se convirtió en una basura ideológica que, al ver que pocos la estaban asimilando, tuvieron que reformar su última entrega para crear un producto que arreglase el desastre y lograse estar “bien con Dios y con el diablo”.
Las Ángeles de Charlie, y Aves de presa, y blah blah blah de Harley Quinn, son ahora dos basuras infumables, donde ningún hombre es bueno, y las mujeres sí, además de llenas de “sororidad”.
En la Tomb Raider de 2018 la protagonista es derrotada por otra mujer en lucha libre, al inicio de la película, pero a la mitad, ella, con una herida abierta, logra derrotar, en una lucha cuerpo a cuerpo, a un hombre musculoso mucho más alto que ella.
Las películas infantiles más recientes tienen escenas secundarias sobre parejas homosexuales criando niños: Cigueñas la historia que no te contaron, Toy Story 4 por mencionar algunos ejemplos. Vemos Minions besándose entre ellos, vistiendo de mujeres (en todas las entregas donde han salido). En general se logró normalizar la aparición de personajes homosexuales. También se hace el anuncio de que habrá superhéroes y personajes LGBTQ++ en las próximas entregas de las sagas heroicas y de entretenimiento más famosas.
Netflix, abiertamente satanista, favorece y pone en su parrilla contenidos donde ridiculizan a Jesús, la religión, que es mostrada como algo inefectivo y oscurantista (Castlevania, por ejemplo). Y exhibe otros donde se exalta el luciferanismo.
Podría pasar toda una tarde nombrando ejemplos. ¿A dónde nos llevará este totalitarismo asfixiante. No sé, pero espero que la taquilla ayude a los productores a darse cuenta de que, por muy maravilloso que crean que es el marxismo cultural, la ideología de género y el feminismo de la tercera ola, hay mucha gente que no quiere asimilarlos, ni aplicarlos en la realidad. Amanecerá y veremos.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez y republicado el 20/2/2020 en http://infodecom.net


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