Javier Gómez Graterol: Jugando a ser Dios...

 

Imaginemos esta historia un momento: una mujer sale embarazada, viviendo en un mísero pueblo colonizado por otra nación más poderosa. Este pueblo está sumido en una especie de cuadro de indiferencia colectiva, puesto que ha llegado a considerarse “maldito” y digno de “maldición”. Posteriormente, y para poner aún peor el cuadro, el gobierno decreta una matanza colectiva, porque los pobres y oprimidos están creciendo mucho y eso significa una carga para su gobierno y el peligro inminente de un estallido social.

El gobernante da órdenes claras: Hay que matar a los no deseados apenas al nacer. Sin embargo, por circunstancias divinas, el hijo de esta mujer que opta por la vida sobrevive, y no solo eso: la mano prodigiosa de Dios se manifiesta para con él y él logra, a pesar de haber nacido en la miseria de un pueblo pobre y oprimido, liberar a su pueblo y hacerlo mejor. El nombre de este hombre: Moisés.

Imaginemos una segunda situación similar: Una quinceañera que nace en un pueblo de pescadores, mísero, y que se considera a sí mismo indigno de Dios, sale embarazada. Para poner más grave su situación, de alguien que no es su prometido, pero casi su marido. Afrenta esa primera dificultad, y debe irse de su país a otro por un tiempo. Nace de ella un niño que salvó a la humanidad, el nombre de este niño nacido en la miseria: Jesús.

La historia luego nos sigue dando ejemplo de niños que nacieron en circunstancias adversas, a punto de ser abortados que luego han cambiado la humanidad: Mozart, Karol Wojtila, Roberto Gómez Bolaños, Celine Dion, Andrea Bocelli, Steve Jobs, Jack Nicholson, Justin Beaver, Cristiano Ronaldo, Sean Lennon, Ruth Lorenzo, Susan Boyle, la madre de Martin Sheen y muchos otros de los que no sabemos.

Ahora en Bolivia el señor Evo quiere aprobar, por siniestra alianza con la ONU y sus macabros programas de regulación de la población, impuestos a veces a muchas naciones mediante chantajes económicos, la aprobación del aborto “por pobreza extrema”, lo más triste es que luego de haber sido él mismo quien habló de prosperidad maravillosa y aún peor, luego de declarar esta perla en 2013: “compañeros y compañeras, prohibido usar condones, hay muy pocos habitantes, algunas compañeras están aplaudiendo”.

Ahora no es solo el gobernante que quiere perpetrarse en el poder, no, es el hombre que juega a ser Dios y decidir quién nace y quién no, ¿será que no está bien destinado el dinero para educar a su gente y asistirla socialmente sino que es mejor emplearlo en construir museos para sí mismo y en sus trajes con hilos de oro? Amanecerá y veremos...

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 24/3/2017. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo

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