Javier Gómez Graterol: La fe aún late
Los cristianos, si de verdad somos cristianos, estamos llamados a ser “levadura en medio de la masa” (Mt 13,33; Gál 5,9). Esta Semana Santa he decidido hacer misión aquí en Caracas, la capital de Venezuela, donde vivo actualmente. Ha sido una experiencia de verdad interesante, porque, para ser franco, no había vivido la experiencia de ir de misión en la capital, siempre he vivido otros destinos, desde asentamiento indígena en el Estado Bolívar de Venezuela, hasta caseríos, pueblos, y mientras estuve en Bolivia, en Santa Cruz, en la universidad Diakonía.
Ha sido una experiencia que me ha llenado de esperanza, ver que aún hay fieles a la Iglesia que están haciendo su parte y que no pierden la esperanza en un entorno diseñado para hacer que todos la perdamos, bien sabemos que el comunismo se mantiene a punta de desesperanzar y atemorizar.
Luego de vivir todo lo que he vivido creo que me llevo varias cosas: la confirmación palpable de que hace falta que pidamos más obreros para la mies del Señor; el hecho de saber que hay quienes no están dispuestos a perder la esperanza, porque auténticamente la están basando en Cristo y su mayor legado, la Iglesia, y el crecimiento vocacional-espiritual que Dios ha tenido a bien regalarme mediante los detalles que he recibido principalmente a través de la fraternal acogida de quienes integran la parroquia donde estoy actualmente haciendo mi parte.
Todos coinciden en que la situación es dura, pero no se rinden, veo asomos de fe auténtica, deseos de buscar a Dios, veo rostros esperanzados recibir la comunión, veo manos tendidas hacia el cielo esperando recibir la gracia de Dios. Cuantitativamente, podemos decir que son pocas personas con relación a muchos parámentros, en especial, la densidad de población de la Capital. Gracias a Dios, Él no se fija en la cantidad sino en la disponibilidad de su gente. Dios no llama a los perfectos, perfecciona a los que llama.
Vivir esta experiencia ha hecho renacer mi esperanza, ver que el comunismo no logra ni logrará quebrantar a quienes se mantienen activos y partícipes en su fe y por medio de ella le dan sentido a lo que viven. Señoras y señores, Venezuela tiene futuro, Bolivia tiene futuro, en tanto y en cuanto logren vivir estos procesos de confrontación y salida del comunismo, y hagan reflexión sobre cuáles actitudes nos han hecho llegar a donde estamos y por ello las superemos, habrá futuro.
Siempre le he dicho a quienes predico, que en el Antiguo Testamento, cuando el pueblo caía en desgracia, Dios, en sus mensajes, llamaba a volverse a Él y nunca se ve preocupación e su parte por la magnitud de la desgracia del país, es más, ofrece restaurarlo rápidamente con tal de volverse a Él, ojalá lo comprendamos y pongamos en práctica pronto. Es también una lucha espiritual. Dios bendiga a Venezuela, Dios bendiga a Bolivia, salgan de Evo.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 30/3/2018. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez

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