Javier Gómez Graterol: La hidra comunista
El hervidero comunista que ha roído estructuras como termitas en todo el mundo, en especial a la familia, está obteniendo grandes resultados y logrando mucha, pero mucha degradación moral. Y es que, y es que una de las más grandes fortalezas que tiene el comunismo es que siempre será más fácil destruir que construir. Siempre me ha resultado sorprendente la creencia que tienen los comunistas de que tienen una especie de superioridad moral incuestionable, simplemente por darse cuenta de los defectos de los demás, en especial los de aquello los que adversan.
El mundo enfrenta ahora varios problemas de origen comunista a la vez: La guerrilla en Colombia, buscando hacerse en el poder por la vía de los votos y el populismo, la cual tiene gran poder económico y el apoyo de muchos en el gobierno de Santos; la ideología de género, haciendo monstruos legales para coaccionar a quienes pretendan adversarla, (con la ley de odio en Venezuela ha dado un nuevo paso, al incluir lo de la discriminación por género en sus apartados); la asociación diabólica con grupos extremistas y radicales, en especial de extrema islámica, para crear células desestabilizadoras en todo el mundo; el feminazismo que desvirtúa al auténtico feminismo, los problemas en Bolivia con el señor Evo quien en nombre del pueblo no escucha al pueblo; y la semptierna Cuba, haciendo de las suyas para expandir la ideología.
Sumemos también a Kim Jong Ung, con sus ensayos nucleares; a China convirtiéndose ahora en un capitalismo militar de Estado, a Nicaragua avanzando a la consolidación comunista; las políticas de Obama, que ahora Trump intenta corregir sin mucho apoyo interno, en especial el Obamacare; el surgimiento en Estados Unidos, y países del norte, de la llamada generacion “snowflake” (hojuela de nieve, o cristal de nieve), término aplicado a los jóvenes que se enfadan con todo y hacen berrinches cual niños de cinco años cuando alguien les lleva la contraria, y son más emocionales que racionales, al punto de sentirse intimidados cuando alguien les llama a debatir ideas. También ha de mencionarse toda la propaganda pro aborto, promoción de la eutanasia y políticas negadoras de la vida.
La lista es larga, compleja y con varias vertientes. Afortunadamente las crisis son también oportunidades. Muchas son también las reacciones y mecanismos que han surgido en contra de todos estos daños. La Iglesia sigue siendo uno de los grandes bastiones contra esta ideología perniciosa, que por donde pasa, genera crisis que le dan oportunidades a la Iglesia de demostrar que el poder que le asiste es divino y no humano. Juan Pablo II y el beato Pablo VI son dos testimonios recientes en los altares de que nunca podrá destruir a la Iglesia.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 10/11/2017. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez

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