Javier Gómez Graterol: La Iglesia y su influencia en la Amazonía

 

Se acerca el Sínodo de la Amazonía, la sensación que se tiene es que es un hecho poco “interesante” desde el punto de vista noticioso. De hecho, fuera del ambiente religioso hay muy pocas personas que sepan del evento, ni de su trascendencia.

Cuando se afirma que "Por su propia dinámica interna la Iglesia siempre está un paso detrás de los cambios del mundo" (Luis Gonzáles Carvajal. Ideas y creencias del hombre actual), no se lo hace de forma negativa, sino porque la Iglesia siempre ha de detenerse a analizar la realidad y dar una respuesta, algo que a muchos cortoplacistas no suele gustar. Pero una vez que da el paso, es indetenible.

La Iglesia, con este Sínodo, ha de poner en práctica su capacidad de cambiar la realidad. El simple hecho de que lo anuncie ya ha puesto a más de uno nervioso: la realidad amazónica es compleja. No es, como muchos pretenden simplificar: un simple patio de recursos, ya repartido en parcelas, que hay que poner a producir.

La preocupación de la Iglesia por la Amazonía ha hecho que tengan voz quienes antes no la tenían. En especial los indígenas, quienes, según los representantes indígenas que están asistiendo a los eventos previos convocados por la Iglesia, en preparación, se muestran agradecidos con la Iglesia porque han visto sus obras y contemplan ahora cómo les extiende la mano.

El Sínodo influye no solo en confrontar intereses económicos, sino en la proteccción del clima, selvas y bosques milenarios y reservas de agua natural, el cambio de mentalidad respecto al aprecio del hombre por la naturaleza, la devolución de la dignidad a los indígenas, quienes comúnmente son invisibilizados, bien sabemos que para muchas personas decir “indígena” o “indio” es sinónimo de bruto, falto de cultura, modales o “civilización”.

Influye también en que, no es solo la Iglesia latinoamericana la que hará suya la preocupación, sino que su segundo nombre, Católica (es decir, universal), será el que brillará de nuevo en todas las acciones que a partir de ahí salgan.

Otro punto importante es que las acciones propuestas no solo serán únicamente para los católicos, sino que buscan unir con todos los credos, porque la preocupación que este Sínodo trata concierne a todos independientemente incluso de si son creyentes o no.

Es el Vicario de Cristo, su máximo representante en la tierra, quien nos está llamando a todos a adquirir y hacer vida una conciencia ecológica, conscientes de nuestras acciones y su influencia en el ambiente, donde cada quien tiene que hacer su aporte para dejar un mejor mañana para las futuras generaciones.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 12/9/2019. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo

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