Javier Gómez Graterol: Matadero electoral estilo Venezuela
Triste panorama en Venezuela: de nuevo, sabiendo que son fraudulentas, que estamos en desventaja, que no son claras las normas, que quienes cuentan y quienes cuidan los votos son del Gobierno, que no se ha ganado una elección presidencial en 20 años desde que el comunismo agarró el poder en Venezuela, se nos pide que salgamos a votar, con varios candidatos unos más autoproclamados mesías que otros o unos que expresan el sentimiento popular de que son lo contrario a lo que el gobierno hace como el empresario Lorenzo Mendoza, propietario de la mayor empresa productora de alimentos del país.
La oposición luce dividida, fragmentada. Causó desencanto (en el cual me incluyo) luego de que, el año del referéndum aceptara que se corriese la arruga por una supuesta negociación en la que involucraron al Vaticano y luego quedó en nada. Posteriormente, cien muertos en tres meses de protesta, a un promedio de un muerto por día, en los cuales los ánimos colectivos estaban ofreciendo una circunstancia favorable para una salida más radical, se aceptó una negociación que ha llegado actualmente al mismo llegadero: “nada”.
Internacionalmente hay voces que expresan que la situación de miseria y hambre están llegando a extremos inconcebibles y nunca antes vistos en la historia democrática de la nación, y sin embargo se sabe que hay muchos intereses oscuros que impiden que haya acciones más contundentes que los simples dimes y diretes diplomáticos de siempre.
El gobierno por su parte continúa en su agenda de apuntalar el comunismo: chantajea, reparte miseria, comete abusos, nos satura de propaganda y nos empobrece cada día más. La oposición sigue en una de hablar mal del gobierno, y ahora varios candidatos se presentan y otros tantos critican a los que están presentes.
La fe actual de la oposición se basa en: 1. el rechazo popular al régimen actual que nos hace ser mayoría cuantitativa (aunque el que cuenta es el gobierno). 2. Que Maduro no es Chávez (¿y?). 3. Que internacionalmente se verá que hay fraude (¿y?). 3. Que tendremos gente de la oposición cuidando el voto (la totalización se hace en la sede del gobierno, como siempre se ha hecho).
¿Ir a votar? Como cristiano que soy, es un deber. Mas sé que ahora, más que el voto, tengo que hacer mi parte, lo que me corresponde como difusor del Evangelio: orar y trabajar en sembrar esperanza. Es nada fácil, por favor, oremos por Venezuela.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 26/1/2018. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez

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