Javier Gómez Graterol: No razonar con las tripas...

 

Un hecho sangriento como el de la joyería Eurocrhonos ha desatado muchas reacciones, como era de esperarse. En primer lugar, por el hecho de ser algo que no es y no debe hacerse usual, nada a lo que debemos acostumbrarnos. Segundo, porque lo que más se cuestionó fue la falta de coordinación, con la que supuestamente se manejó el asunto. No estuve ahí, y como digo siempre, en esos casos, “vivo de cuentos”, no me consta. También testimonios de gente que dice haber estado y que recibieron ayuda “en medio de la plomazón” para salir del sitio de parte de algunos oficiales.

Manifiesto antes que nada mi solidaridad y oraciones por el eterno descanso de los fallecidos, por los familiares de los mismos, para que el Señor les dé fortaleza y consuelo. Manifiesto también mi deseo de que, una vez más asimilado el hecho, mi deseo de que esto no se razone con emocionalismos absurdos, porque podría terminarse superando a la ficción, por el hecho de hacer que se termine con algo parecido a la “policía anti-osos” de los Simpsons (https://youtu.be/EGljDfPfQsE) en la cual se desató un conflicto tan grande, por un oso suelto en las calles, que se terminó creando una policía anti osos que luego trajo una serie consecuencial de hechos absurdos, pero perfectamente posibles, que afectaron a todos los de la ciudad para peor, todos ellos detonados por el incremento en los impuestos para mantener a este nuevo “cuerpo de seguridad”.

Un hecho de inseguridad debe pensarse muy seriamente, las mejoras y los aprendizajes que se deben sacar de hechos así deben pensarse muy en frío, porque los problemas deben ser tratados atacando la raíz y no la consecuencia. Si no se erradica qué está pasando de fondo, para que los índices de delincuencia y brutalidad que se están desatando bajen realmente, podría terminar haciendo que se adopten medidas cosméticas, populistas, espectacularistas pero no sacan el gusano que está royendo la fruta por dentro y que, a pesar de verse linda y abrillantada por fuera, está podrida por dentro y nos puede enfermar.

A contingencias como estas, europeos y norteamericanos responden con organización social: activando “comités de vigilancia vecinal”; planes de defensa civil; reclamando activamente, y pidiendo cuenta de sus impuestos a las autoridades. ¿Cómo reaccionamos nosotros los latinos? Es para pensarlo, con el cerebro y no visceralmente.

Cambiando bruscamente de tema, Venezuela vive ahora momentos decisivos: se acerca una consulta popular altamente simbólica para poner de manifiesto al mundo el descontento de los Venezolanos con el régimen comunistoide de Maduro. Acompáñennos por favor con sus oraciones. Dios les bendiga por eso.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 14/7/2017. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo

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