Javier Gómez Graterol: Nueva etapa en San Pablo
La Sociedad de San Pablo de Venezuela inicia una nueva etapa: ha hecho esta semana que culmina, su Asamblea Regional, cambio de gobierno, y se ha dividido de forma oficial, en sus estatutos internos, que nuestra sede apostólica de Boliva, que inició formando parte de Venezuela, se conforme ahora con Perú, y Venezuela, por ahora, elabore un proyecto nuevo de expansión hacia otra latitud hacia la cual pueda llevar el Evangelio a través de los medios de comunicación. Quedan ahora, como superior de Venezuela, el padre Hernando Jaramillo, y como consejeros de gobierno, los religiosos Gabriel Celadín y José Torres, por quienes pedimos sus oraciones.
De cara al futuro, hemos de decir que nuestra situación depende en gran medida de la providencia y guía de Dios. Es muy difícil hacer, a largo plazo, planes de acción y desempeño, ya que, como todas las instituciones y entidades jurídicas de Venezuela, civiles o no, sufrimos permanentemente los embates de este gobierno que quiere consolidar el comunismo.
Nuestro trabajo es ayudar a mantener viva la fe, a que nuestros destinatarios conciencien la presencia de Dios en sus vidas, y mediante esto le encuentren sentido. Una vida sin Dios es una vida carente de sentido pleno, ya que fuimos creados por Él y para Él.
Nuestro apostolado se hace difícil por muchas circunstancias: falta de dólares para importar, dificultades burocráticas para exportar, falta de papel para imprimir, vernos obligados a reducir presupuesto en varias áreas, lo cual afecta también la calidad y cantidad de novedades de impresión. Bien sabemos que hay siempre escasez de personas que se sienten llamadas a la vida religiosa, por lo cual el trabajo recae entre pocos que hacen lo que pueden, con la gracia de Dios, pero con muchas limitaciones humanas.
Hacer lo que hacemos ahora en Venezuela es un acto de fe muy grande. Como religiosos nos toca enfrentar día a día situaciones duras, entre ellas la más simple: los libros y demás impresos pasan a ser secundarios en cuanto a mucha gente que debe concentrar sus esfuerzos en comprar lo que encuentre para comer. Permanezca usted un par de días en Caracas y se cansará de ver cuadros de pobreza dolorosos, entre ellos la de la gente que está comiendo de la basura y la enorme inseguridad. Esta mañana, por decir algo, poco antes de escribir estas líneas, una de nuestras empleadas sufrió ¡el segundo asalto en lo que va de mes! Por poco la matan por no tener celular. Debió dar gracias a Dios por el hecho de que salió al menos ilesa. Oren por nosotros. Dios les bendecirá.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 10/2/2017. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez

Comentarios
Publicar un comentario