Javier Gómez Graterol: Paparazzi, Evo, la fama y la pacotilla.

 

“Peligrosos los grandes hombres de los que uno no se puede reír” (Giovanni Guareschi). El periodista Samy Schwartz aparece hoy siendo foco de atención del gobierno, al ser tildado “periodista de pacotilla”, por haber fotografiado al presidente Evo en poses muy particulares.

Como periodista que soy, digo que a mi modo de ver, es más un trabajo estilo “Paparazzi” (término italiano que puede traducirse como “mosquito fastidioso”) que periodismo informativo como tal, pero he ahí un detalle importante: el paparazzi tiene un poderoso atractivo en cuanto a que nos muestran el lado humano de las figuras públicas.

Todo el que es figura pública debe saber que es parte de la naturaleza humana el hecho de recibir críticas humorísticas, incluso ridiculizaciones, actualmente “memes” y demás. Entendámoslo claramente: ser figura pública es estar expuesto a ser ridiculizado, te guste o no. No aceptar eso es quedar expuesto a sufrir el llamado “efecto Streisand”, término que debe su nombre a un incidente ocurrido en 2003 con la actriz estadounidense Bárbara Streisand, quien denunció al fotógrafo Kenneth Adelman y la página de fotografías pictopia.com por 50.000.000 dólares; exigiendo la retirada una foto aérea de su casa de una publicidad que contenía imágenes de la costa de California, alegando su derecho a la privacidad, y lo que logró fue exactamente lo contrario: una oleada inmensa de exposición pública.

También hemos de recordar el mucho amor a la censura mediática que los comunistas tienen, la censura y el miedo a ser ridiculizados es propio de ellos, puesto que lo humorístico suele ser más corrosivo e incontestable que cualquier comentario serio, por muy grave que sea.

Los humoristas son temidos, los periodistas también, los paparazzi, los sacerdotes y religiosos y todo el que tenga una opinión diferente. El comunismo busca y buscará perseguir e incluso desaparecer a quien se atreve a contrariarle.

Actualmente hay una gran agitación por la pretensión de muchos de eliminar la llamada “neutralidad de la red”, la cual es actualmente uno de los grandes bastiones contra el autoritarismo. La censura solo acalla voces, pero no conciencias, por muy acallada que se tenga una conciencia siempre habrá en todo hombre algo que nos recuerde que nuestros días son contados aquí en este plano.

Dice la Biblia en «Les pondré como jefes a unos chiquillos y a unos petulantes para que los manden» (Is 3,4). Cada pueblo tiene el gobernante que se merece. Esperemos que Bolivia no esté en una decadencia moral tal, igual que en los tiempos de Isaías, en la cual el pueblo se vea forzado a aprender por las malas a honrar a Dios, sometido a alguien tan imaduro como Evo.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 24/11/2017. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo

http://cutt.ly/javiergomez


Comentarios

Entradas populares de este blog

Javier Gómez Graterol: Hugh y las “feminazis”

Javier Gómez Graterol: La insólita estrategia de Playboy

Javier Gómez Graterol: Si ser cristiano es peligroso, una vida sin sentido lo es más