Javier Gómez Graterol: ¿Por qué tanto Excálibur?
Uno de las pocas costumbres, más bien vicios, que aún puedo permitirme en la Venezuela no oficialmente comunista, es el de ir al cine, con una amiga que, a pesar de que casi me dobla la edad, sigue siendo fanática de ir como yo, y con la que usualmente veo películas y luego comento a un nivel intelectual que comúnmente no puedo tener con muchos.
Desde el punto de vista comunicacional, uno de los puntos fuertes de la fascinación del cine, es que suele ser un reflejo metafórico de los temores y necesidades colectivas de buscar respuesta a grandes incertidumbres. Es así, aunque muchas personas no lo noten.
En este caso, el extraño patrón que hemos estado notando últimamente es la constante aparición/mención de la espada Excálibur: películas como “Rey Arturo: La leyenda de Excalibur”; Los Transformers; La Torre Oscura; la Mujer Maravilla, ella utiliza una espada visualmente similar a la que aparece en el Rey Arturo y sale al final en Londres.
Nada es casual en el cine norteamericano, tal constante nos llama la atención porque:
a. Ante los avances del extremismo islámico, y las ideologías imperantes que están minando la esencia nacional de la identidad inglesa y norteamericana ¿representa esto un intento de vuelta a las raíces?
b. ¿Es simplemente una forma de ofrecer seguridad a los suyos de que “Inglaterra prevalecerá”?
c. ¿Necesitan unir a su gente en un símbolo único de unidad luego del Brexit? d. ¿Quieren hacer que los suyos recuerden un símbolo que les inspire seguridad e identidad, tal y como hicieron con la horrible película patriotera y ridícula “Cazafantasmas 2” donde la Estatua de la Libertad se levanta y pelea con una amenaza que quiere acabar con todo?
Sea como sea, Excálibur es un símbolo legendario que ha traspasado generaciones y forma parte de su identidad.
La pregunta es esta: ¿Logrará este símbolo su cometido? Mi respuesta: La Edad Media y los caballeros andantes (inspirados por los Templarios) tuvieron su base en la Iglesia Católica. Lo que asentó las bases de Europa, tal y como lo afirmó Benedicto XVI, fue la Iglesia. El término cátedra, viene de catedral, porque fue a la sombra de las catedrales, con la enseñanza impartida por los monjes educadores y copistas que se mantuvo la identidad y el conocimiento en Europa. Las raíces de Europa son católicas, pero ellos las niegan, a cambio presentan a Excálibur, símbolo ligado a magia y ocultismo, tal vez como punto de partida para volver al “quiénes somos”, y cambiar la identidad de esencia católica por un ocultismo que pretende ser luz. Lo que les dará verdadera identidad y cohesión, es la vuelta auténtica al cristianismo, es su raíz, el resto es negación e ilusión. Amanecerá y veremos.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 31/8/2017. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez

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