Javier Gómez Graterol: Profanaron el Santísimo: ¿estaremos cerca del fin?
Una noticia resaltante en Venezuela, durante la semana pasada, es que fue profanado el Santísimo en la Parroquia Nuestra señora del Rosario, en la California Norte, Caracas, (próximos ya a la celebración de esta Advocación de la Virgen), por lo que el Cardenal Baltazar Porras decretó 3 días de duelo, y Eucaristía de Reparación para hoy 20 de septiembre.
Para mí, aficionado a la lectura cristiana de la demonología, ocultismo y demás yerbas sobrenaturales o “parapsicológicas”, esto tiene varias lecturas:
1. Ya lo he dicho antes: se sabe entre muchos círculos de creyentes y medios de comunicación, que este gobierno, desde Chávez para acá, se apoya en la palería, santería, y en cuanta entidad sobrenatural que se le atraviese, con tal de mantenerse en el poder.
2. Yo mismo puedo dar testimonio de la profanación del Cementerio General del Sur, en donde no hay una sola tumba de expresidente que no tenga signos de profanación ritual, como también los tienen las tumbas de personajes que de alguna u otra forma hayan obrado por el bien del país.
3. Se sabe que la invocación a fuerzas sobrenaturales es un proceso progresivo de degradación, hasta llegar a la bestialización, de quien recurre a ellas: Quien recurre al ocultismo, poco a poco, sin darse cuenta, abre paso a fuerzas oscuras que van apoderándose de él y haciendo que vaya bajando cada vez más en la escala de humanidad.
4. El hecho de haber llegado al punto de profanar el Santísimo, una de las mayores blasfemias que pueden hacerse contra Dios, porque es profanar nada más y nada menos que el Cuerpo de Cristo sacramentado, indica que ya hay tal nivel de desesperación que han tenido que llegar a hacer esa abominación tan grande y degradante para quien la hizo, como precio de pago a las fuerzas que están invocando.
5. Quienes obtienen algo por medios ocultistas nunca son dueños, sino esclavos, de aquello que obtienen. El hecho de profanar el Santísimo implica total voluntad de renunciar a Dios, lo cual les deja totalmente expuestos al mal y a sus consecuencias. El padre Pío decía que “el diablo es un perro encadenado, no te hace daño si no te le acercas”. Profanar el Santísimo equivale no solo a acercársele sino a meterse en su perrera (eso lo añado yo).
6. Han ofendido al Hijo de Dios, Segunda Persona, de la Trinidad, Hijo, y a ningún padre le gusta que le ofendan a su hijo, ¿le habrá gustado eso a Dios? Suficiente retaliación para Él sería simplemente dejarlos a su suerte frente al príncipe de las tinieblas, quien nunca paga bien a quien le sirve.
Queda entonces de parte de nosotros, creyentes, seguir activos y orantes en esta batalla espiritual, porque para mí, que hayan llegado a este punto, es señal de que estamos más cerca del fin de lo que imaginamos. Dios bendiga a Venezuela, y bendiga a Bolivia.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 19/9/2019. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo

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