Javier Gómez Graterol: Que alguien robe a Shakira, por favor
Hace años, Shakira declaró en una entrevista que fue cuando le robaron su maleta en el aeropuerto, la cual contenía, entre las cosas que más valoraba, las nuevas canciones que había estado componiendo, y que ese robo fue el que le llevó a componer una de sus más sonadas canciones de esa época y la que fue el título de ese álbum “¿Dónde están los ladrones?”.
Tal robo le hizo verse inmersa en un proceso reflexivo que le hizo revisar su vida con un cierto sentido de trascendencia y, ante tal adversidad respondió regalándole al mundo una letra que llamó en ese momento a más de uno a la reflexión.
La Shakira de hoy en día, esa que aceptó que los Estefan fuesen quienes manejasen su carrera, es hoy una Shakira cliché, de letras huecas y vacías, de solo quedarse con la parte de mover las caderas y cantar canciones superficiales.
El dúo con Maluma, el de las cuatro “béibis” (babys), donde dice que con su cuerpo “es una egoísta” (¿qué dice eso entre líneas, que su cuerpo de mujer, para los cristianos “templo del Espíritu Santo”, y para los no creyentes, igualmente lo más valioso que todos tenemos debe ser de uso “compartido”, o aún peor “público”?), es una de las más huecas bobadas pegajosas y sexualmente cuestionantes que suenan hoy en día en la radio. Lo peor de todo es que es pegadiza, te guste o no se te queda pegada.
Definitivamente, me quedo con la Shakira del pasado, la que tenía letras reflexivas, la que decía no ser de “la clase de idiotas que se dejan convencer”, que proclamaba un sentido más trascendental de sus vidas. ¿Qué ha habido de la Shakira del pasado a la de hoy? No lo sé, pero es grave, se ha vaciado mucho de sentido.
Decían dos jóvenes a las que escuché una vez, casualmente en una feria de libos, “mira, ahí está un cancionero viejo de Shakira” y la otra le respondió con sorna: “sí, de cuando Shakira era gente”. Tal vez a muchos se les haga frívolo el tema, pero creo que ella dejó de ser ella para convertirse en un “objeto” comercial. ¿Será que alguien tiene que asaltarla de nuevo para que vuelva a ser lo que era en sus primeros tiempos?
Esperemos que haya un nuevo punto de inflexión en su vida que le lleve a cuestionarse a sí misma. Cada artista tiene su etapa y su evolución, esperemos que una crisis de décadas le mueva a reflexionar sobre la vida y nos entregue nuevos contenidos con todo el potencial que nos ha demostrado en el pasado que puede dar y ha dado. Amanecerá y veremos.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 17/3/2017. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez

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