Javier Gómez Graterol: ¿Será posible que el comunismo se imponga en Colombia?

 

En 1997, mi primera salida de Venezuela hacia otro país fue a Colombia, lo hice por tierra, en bus, en una gira de grupo universitario de teatro, y conocí Ríohacha, ahí permanecimos unos tres días, si mal no recuerdo. Ahí en esa zona fronteriza gente hablaba con cierto miedo sobre la guerrilla y el hecho de no poder tocar algunos temas por temor a que un infiltrado los delatase y desapareciese el estudiante, profesor, o persona que hubiese emitido el comentario.

De 2007 a 2008 tuve la bendición de vivir en Medellín y, durate ese lapso, haber conocido Cartagena, Sopetrán, y un poquito de Bogotá. Una de las cosas que más me impresionó de nuestra ida a Bogotá fue cuando conseguimos en uno de los peajes a un guardia que decía orgulloso que habían recuperado una vía que había estado en poder de la guerrilla y un pueblo adyacente en el cual prácticamente ellos ejercían el control. Decía el guardia muy ufano “esta guerra la vamos a ganar”.

Eran los tiempos de Uribe, cuando el Plan Colombia estaba en su apogeo, se veía que la gente tenía otra esperanza. Me habían hablado de que los tiempos de Pablo Escobar fueron muy duros, pero con Uribe la cosa estaba cambiando.

Se ve ahora el peligro de un giro pendular, en el cual la izquierda, encabezada por el guerrillero populista Petro, alcance el poder. Aunque el margen que hubo en la primera vuelta hace bastante improbable que suceda, mientras haya posibilidad, es un peligro.

Es un peligro porque los comunistas juegan sucio, y los mismos colombianos lo vieron con la imposición del tratado de paz que se les hizo, luego de un referendo que mostró el rechazo. La supuesta enmienda que le hicieron al tratado no pasó por elección, fue impuesta, punto, y a Santos le regalaron un Nobel por eso.

¿Será posible entonces que la insensatez gane en Colombia... que, luego de que ha recibido una oleada de venezolanos huyendo de su realidad, y el retorno de todos los colombianos que han podido retornar a su tierra, haya gente que siga dispuesta a votar por Petro? Lamentablemente es posible: ha llegado a una segunda vuelta, con un discurso muy similar al del difunto Chávez, y con las mismas negaciones y promesas.

Oscura sombra se cierne sobre muchos países: Colombia con su Iglesia de Satán en Quindío y la guerrilla queriendo imponer su agenda; Nicaragua desapareciendo y matando a sus ciudadanos, en especial los estudiantes, y Bolivia con Evo desoyendo que el pueblo le dijo que no, pero él afirma no querer decepcionarle. El cristianismo debe ser ahora un bastión más fuerte en contra de todo esto. Amanecerá y veremos.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 31/5/2018. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo

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