Javier Gómez Graterol: Tiembla...

 

Venezuela entera es hoy una masa de incertidumbre: las medidas decretadas por el gobierno, en especial la de un aumento de salario irreal e imposible, dadas las medidas económicas diseñadas para estrangular las ganancias de los empresarios privados, e instaurar el comunismo, no permiten que se haga material sin antes arruinar a las empresas.

Muchos dicen que ese anuncio de aumento salarial tan “jugoso” se debe a una mala pasada de la hueca cabeza de Maduro, al equivocarse él mismo con los ceros que eliminó de nuestra hiperdevaluada moneda, y por ello, un aumento que debió haber sido de tan solo 180 bolívares y no 1.800 bolívares, lo cual termina de empastelar la cosa.

Otros, entre los que me sumo, dicen que se debe a que es el paso final para apoderarse de las empresas, ya que ofrece que el Estado pague las diferencias durante los tres primeros meses. ¿Por qué me sumo a esto? Porque la dinámica comunista siempre ha sido esa: el Estado dueño de todo, que tiene empresa, incluso venidas de fuera, que le pagan al éste por la mano de obra barata, y él a su vez paga con lo que le dé la gana a los empleados, que terminan siendo esclavos del Estado y controlados por la ración que éste les asigna.

Esta semana hubo el anuncio de que Rusia va a traer una ensambladora de rifles Kalashnikov a Venezuela, imagino que vendrán más industrias, y nada sorprendente que sean chinas, rusas, árabes y de países con vinculación comunista. Tal vez eso será presentado como la gran solución a la crisis: ya que los empresarios venezolanos, “traidores apátridas, y vendidos al Imperio”, se han prestado al juego de quebrar el país y el Estado salvador, traerá industrias de fuera, que le pagarán a él y este nos pagará y someterá mediante las bolsas CLAP y demás dádivas miserables y miserabilizantes.

Tiembla Venezuela por la incertidumbre: los analistas más optimistas dicen que esto no se dará porque es insostenible. Dios dirá. Tiembla Venezuela por sus placas tectónicas que nos han hecho recordar que nuestro planeta es un todo activo y siempre cambiante. 

Sobre este último temblor se ha dicho que es una señal de que Dios está con nosotros, puesto que en otros países ha habido temblores de la misma magnitud, y siempre ha habido víctimas y hechos que lamentar, en este caso no ha sido así, salvo leves, pero costosos, por la hiperinflación que vivimos, daños materiales. 

Tenemos miedo al futuro, solo nos queda la confianza en Dios, ya que no la hay en los líderes actuales de la mal llamada Oposición, esa misma que prefirió negociar luego de los tres meses que promediaron un muerto por día del año pasado, e hizo que cesasen las protestas y llegasen a nada. Amanecerá y veremos, Dios nos auxilie. Oren por nosotros.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 24/8/2018. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo

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