Javier Gómez Graterol: Venezuela hierve
Esta ha sido una Semana Santa histórica, Venezuela hierve, en medio de una crisis y un volcamiento religioso. El humillante vídeo del presidente Maduro huyendo mientras la gente le lanza objetos y maldice ha corrido como pólvora por internet. También una cantidad de vídeos y escenas de protesta y enérgica represión, que no están siendo cubiertos por los medios tradicionales es pan de cada día.
No ha habido una Iglesia en la que no se haya orado por la situación del País. Se oye mucho en redes sociales: “No hay vuelta atrás”. El gobierno ha respondido con mensajes intimidatorios, amenazas, cierres de una de las principales arterias viales de la ciudad capital: El Metro de Caracas, dizque para “resguardar” a la ciudadanía, cuando de fondo se trata de entorpecer lo más posible las congregaciones ciudadanas.
Maduro había anunciado un asueto largo esta semana, con ello quería mandar a todos a su casa, no contó con el hecho de que la situación ha llegado a un punto tan grande de malestar que está llegando a ser “punto de no retorno” en cuanto a alzamiento popular por su salida.
Los grupos defensores del gobierno, cobardemente han estado emitiendo amenazas contra la Iglesia, han aparecido grafitis con amenazas tipo “muerte a los curas”, ha circulado el vídeo de los “colectivos” del Gobierno entrando a la misa del Nazareno, y arrojándole excremento, según dicen algunos entendidos en santería, para “profanarlo y con ello contrarrestar su poder”, es decir, que hasta se apela a creencias supersticiosas y primitivas para mantenerse en el poder. Sea como sea, es una ofensa grave hacer esto y más cuando se trata de la creencia de un pueblo y expresión de su fe.
Dice el dicho que todo el que olvida la historia está obligado a repetirla. Todo gobierno que se ha volcado contra la Iglesia a la larga ha acelerado su salida del poder, pero este gobierno no parece comprenderlo. Olvida Maduro, aunque más probablemente ignora, que en Venezuela cada 12 de febrero celebramos el Día de la Juventud, en conmemoración a la Batalla de La Victoria, ganada en 1814 por José Félix Ribas con jóvenes del Seminario y de la Universidad de Caracas, es decir, jóvenes seminaristas que, a la hora de luchar por su libertad, se arremangaron sus sotanas y derrotaron a su enemigo opresor.
El gobierno está sostenido por alfileres, y en su confrontación, el orgullo le ciega y no le hace ver que ya no se está metiendo con un poder humano, sino con el divino. En el pasado grandes mandatarios han caído bajo el peso de la gruz y se han eclipsado a su sombra. Maduro al parecer no nota a quién está desafiando. Si quiere seguir en el poder, es mejor que abandonen esa vía. Amanecerá y veremos.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 14/4/2017. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez

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