Javier Gómez Graterol: Venezuela a oscuras...
En los anales del mundo quedará el peor colapso eléctrico de la historia de Venezuela: de 24 Estados que tiene, 22 tuvieron un apagón del cual todavía estamos pagando sus consecuencias. Lo principal a mencionar: la muerte de cientos de personas, oficialmente negadas y “desmentidas”, en los hospitales, empezando por neonatos en incubadoras, pacientes renales, ancianos y pare usted de contar (mientras que cientos de cuerpos se pudrieron en las morgues). Lo segundo por referir, la comida descompuesta en los hogares y expendios de comida. Lo tercero es la oleada de saqueos, con varios patrones que hacen pensar que es planificada, que aún sigue activa, sobre todo en estados como el Zulia y Mérida.
El gobierno comunista, como siempre, se ha dedicado a decir que ellos no tienen la culpa cuando, ya desde hace 20 años periodistas como Napoleón Bravo, ya denunciaban la cancelación de planes de expansión y mantenimiento del parque eléctrico del País. También ha culpado desde: al “Imperio Norteamericano”, dirigentes de la oposición al periodista Luis Carlos Díaz, de las fallas. Por redes circulan testimonios de gente vinculada a la industria que contrarían abiertamente las mentiras oficiales. Hay debate entre cuán planificado es el apagón debido a que hay varios blogueros y personajes cubanos diciendo que Fidel solía hacer esas suspensiones eléctricas de días en Cuba y, quienes denuncian que ellos recurren al ocultismo, hablan de que es un sacrificio masivo para seguir en el poder.
Mientras tanto: no hay agua en la mayoría de las ciudades. Yo mismo he visto a la gente sacando agua del río contaminado Guaire, que atraviesa la ciudad de Caracas, debido a la desesperación presente. Hay, como ya dije, saqueos que parecen ser planificados, principalmente porque no están atacando establecimientos de artículos de primera necesidad; la señal de celulares es intermitente; se han disparado los precios de artículos de primera necesidad, al punto de cotizarse en dólares al cambio del día, siempre en ascenso.
Se ha restablecido el servicio eléctrico en algunas ciudades, pero va y viene, no hay certidumbre ni anuncios de que al menos habrá un horario de racionamiento. Las colas para surtir gasolina son kilométricas. Llueven peticiones de ayuda para conseguir alimentos y medicinas en las redes, cuando hay señal. Hasta mi perrita pastor alemán, Akhesa, que en mayo cumpliría un año, murió porque enfermó el día 13 y no pudimos llevarla a tiempo al veterinario.
Suelo escribir esta columna o los jueves en la noche o los viernes en la mañana debido, principalmente, a que es tan cambiante el panorama noticioso de mi país que, puedo haber pensado en escribir sobre un tema, pero sale otro que me ocupa la atención. Debido a que el apagón, aconteció el 7 por la tarde, y no pude enviar nada. A estas alturas, miércoles 13 de marzo, mientras escribo estas líneas (porque no sé si habrá señal o forma de enviar luego), nada sé de mi hermano mayor, quien vive en mi ciudad natal, Maracaibo, y de alguno de mis otros familiares.
Es que una de las técnicas de la propaganda nazi, bien conocida y utilizada por los comunistas es esa: abrumar al enemigo de noticias de manera tal que no pueda responder a tiempo a ninguna, mientras tanto, mantenerse monolíticos y repetitivos en su mensaje y en que su gente aprenda y repita consignas, mientras culpa al “enemigo” de sus propios defectos.
Esta es una situación inédita, muy dura la que estamos pasando. Oren por nosotros, porque todo apunta a que, mientras no haya intervención extranjera, el saldo de muertos, que ya es altísimo, irá en aumento hasta que a los Demócratas, Bachelet, y demás comunistas que obstaculizan la intervención, les dé la gana de dejar de obstaculizarla. Literalmente estamos en manos de Dios. Dios bendiga a Venezuela, bendiga a Bolivia, ¡Salgan de Evo!
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Escrito el 13/2/2019. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo

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