Javier Gómez Graterol: Venezuela y los absurdos de su libertad

 


Lo que más me preocupa en estos momentos es el nivel de absurdidad al que hemos llegado como pueblo: En Venezuela han matado a Óscar Pérez, quien quiso luchar por la libertad mediante un alzamiento militar (yo no creía en él) y su muerte quedó en nada. Ha ocurrido una masacre, que terminó en la muerte de ¡68 personas! En un incendio este miércoles en una comisaría en el estado Carabobo, y tal hecho está quedando en nada. Hubo más de 145 muertos en las protestas que duraron tres meses, y aún hay jóvenes perdiendo su vida y futuro en la cárcel y no pasa nada. Está en el tapete la nueva discusión del tema Esequibo, referido a una cuestión territorial y pérdida de soberanía en un territorio que podría ser una fuente de ingentes recursos, y nadie está diciendo nada.

Ahora lo que está “causando indignación” en las redes es: El reciente vídeo de dos deportistas lanzando un gato por una ventana, los cuales están recibiendo un linchamiento mediático (no es que esté bien tal hecho, pero me indigna que se preocupen más por un gato que por los muertos); el escándalo de la organización de los concursos de belleza y la supuesta “red de prostitución” en cuanto a y sus negocios turbios, todo rodeado de “contundentes” declaraciones de diferentes exparticipantes viviendo su minuto de fama cuando emiten su opinión al respecto. En el campo legal, el de la aplicación de la ley, lo que hay es arrestos por la quema de una estatua del fallecido Hugo Chávez, en medio de una protesta por hambre. Más de tres, por cierto.

Ahora también circulan cientos de bites en fotos y ríos de tinta en los periódicos, de quienes “indignados” responden a las arteras declaraciones de Maduro sobre los immigrantes en cuanto a “ir a Miami a limpiar pocetas (tasas sanitarias)”. También hay quejas porque los bonos que está regalando el gobierno no están llegando a todos los que han sacado el “carné de la patria”, un bono que no llega ni a cinco dólares al cambio negro, y que no alcanza ni para un almuerzo.

Es muy triste nuestra realidad, somos un narcoestado comunista, con gente comiendo basura, con su mejor potencial humano yéndose, con nuestro futuro y recursos naturales empeñados por pagos y tratos negros de los cuales no tenemos ni la más mínima idea de su magnitud, pero con su gente manifestando indignación por gatos, misses y la “dignidad de limpiar pocetas”. El pueblo de Israel, en la Biblia, manifestó absurdos conductuales cuando el Señor quiso ayudarle, aún así quiso salvarlo y le ayudó. Espero que tenga la misma paciencia con nosotros, que somos pueblo absurdo y acobardado. Dios bendiga a Venezuela, y bendiga a Bolivia. ¡Salgan de Evo! Oren por nosotros.

Autor:

Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra

Escrito el 5/4/2018. Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo

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