Javier Gómez Graterol: Familia e Iglesia, dos bastiones bajo ataque
El ataque que están recibiendo familia e Iglesia es brutal. Para quien lo ve desde la fe, le es fácil ver que es de origen diabólico. La prueba más visible es que, cuando se examina cómo se está llevando a cabo, se puede apreciar que participan en él entidades que en épocas anteriores lo hubiesen hecho desde las sombras: Las iglesias satánicas son ahora instituciones reconocidas y operantes en naciones como Estados Unidos, y Colombia, y con su actividad y activismo, para reformas legales, forman parte de todo este conglomerado de poderes alineados para arremeter contra estas dos instituciones queridas y diseñadas por Dios para preservar la humanidad.
Iglesia y familia son dos instituciones simbióticas, por lo tanto interdependientes en naturaleza y propósito. Ambas contienen en sí elementos que dan identidad y fortaleza al ser, sirven para estructurar la personalidad, y darle propósito a la vida ya que tienen la capacidad de ponernos en relación directa con Dios, mediante el testimonio, la enseñanza, transmisión y la práctica de la fe.
Muchos de los trastornos de personalidad vienen de haber crecido en un ambiente donde no se vive el modelo familiar diseñado por Dios, hay carencia de fe, y faltan modelos de paternidad a seguir para afianzar la personalidad.
Jesús mismo quiso nacer en una familia, así de importante e ideal es este modelo como ambiente de vivencia de la fe. La Biblia expresa la importancia de la relación entre familia y Dios diciendo: “¡Sea su nombre bendito para siempre, que dure tanto como el sol! ¡En Él se bendigan todas las familias de la tierra, dichoso le llamen todas las naciones!” (Salmo 72,17); “Por eso doblo mis rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda familia en el cielo y en la tierra…” (Ef 3,14-15).
Hechos de los apóstoles más allá, nos habla de la importancia de que aunque sea uno de los miembros de la familia viva su fe intensamente: “...los sacó fuera y les dijo: «Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?». Le respondieron: «Ten fe en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu casa». Y le anunciaron la Palabra del Señor a él y a todos los de su casa. En aquella misma hora de la noche el carcelero los tomó consigo y les lavó las heridas; inmediatamente recibió el bautismo él y todos los suyos. Les hizo entonces subir a su casa, les preparó la mesa y se alegró con toda su familia por haber creído en Dios” (Hechos 16,30-34).
Dios es quien tiene la última palabra, y nos ha adelantado que el Maligno ya ha sido derrotado (Lc 10,18), aún así, como cristianos nos toca orar mucho para que este ataque arroje el mínimo de daños. Cada uno de nosotros debe preguntar a Dios qué le toca hacer para evitar que siga habiendo pérdidas, y orar a Dios para que la proteja. Consagrar la familia al Corazón de Jesús, o a la Sagrada Familia de Nazaret es uno de las mejores estrategias. Dios con nosotros.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez y republicado el 14/7/2023 en http://infodecom.net
https://infodecom.net/javier-gomez-graterol-familia-e-iglesia-dos-bastiones-bajo-ataque/

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