Javier Gómez Graterol: Israel contra Hamas

 

   Una guerra siempre es lamentable. Desde Juan Pablo II, hasta la actualidad, los pontífices han mantenido un mensaje de no a la guerra. En la Biblia, cuando se menciona la guerra, esta siempre estuvo autorizada por Dios.

   La guerra entre Rusia y Ucrania sigue, pero ahora pasa a ser desplazada en las noticias por la reciente guerra declarada por el Estado de Israel contra, y esto hay que aclararlo muy bien, la organización terrorista Hamas, no contra Palestina, como se ha querido insistir en ciertos sectores de izquierda.

   Es triste manejar conflictos desde lo puramente ideológico, también desde lo religioso. La oficina de prensa de la Santa Sede, en 2010 publicó la “Synodus Episcoporum, boletín de la Asamblea especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos" que se dio del 10-24 de octubre de ese año: “La paz, la convivialidad y la presencia cristiana en el mundo árabe están vinculados de una manera existencial y firme. La presencia cristiana en el mundo árabe está amenazada por los ciclos de guerra que se abaten sobre esta región, cuna del cristianismo”.

   Respecto a los constantes conflictos declaró: “La causa principal es el conflicto israelí-palestino: los movimientos fundamentalistas, el movimiento Hamas y Hezbollah son las consecuencias de este conflicto, como lo son también las discordias internas, el lento desarrollo, el nacimiento del odio, la pérdida de esperanza entre los jóvenes, que representan el 60 % de la población de los países árabes”.

   En cuanto a cómo se ven afectados los cristianos, y las nefastas secuelas de esta afectación para esa misma zona: “La emigración de los cristianos: entre las consecuencias más peligrosas del conflicto israelí-palestino: la emigración, que hará de la sociedad árabe una sociedad de un sólo color, únicamente musulmana frente a una sociedad europea llamada cristiana. Si esto ocurriera y Oriente se vaciara de sus cristianos, ello significaría que cualquier ocasión será propicia para un nuevo choque de culturas, de civilizaciones e incluso de religiones, un choque destructivo entre el Oriente árabe musulmán y el Occidente cristiano”.

   Respecto a la necesaria participación de los cristianos en la búsqueda de la paz: “La confianza entre Oriente y Occidente: el papel de los cristianos es el de crear una atmósfera de confianza entre Occidente y el mundo musulmán para trabajar por un nuevo Oriente Medio sin guerra”.

   Y añadió: “Un llamamiento a nuestros hermanos y conciudadanos musulmanes: para convencer a los cristianos a que se queden, pensamos que debemos dirigirnos a nuestros hermanos musulmanes para decirles con franqueza cuáles son nuestros temores: la separación de la religión y del Estado, la identidad árabe, la democracia, nación árabe o nación musulmana, derechos del hombre y leyes que proponen el Islam como única o principal fuente de legislación, lo que constituye un obstáculo para la igualdad de esos mismos ciudadanos ante la ley.

   También están los partidos fundamentalistas, el integrismo islámico al cual se atribuyen actos de terrorismo, de muerte, de incendios de iglesias, de extorsiones, en nombre de la religión y que, fortalecidos por ser mayoría, humillan a sus vecinos”.

   Ya son 23 años de esta declaración, y el mensaje sigue vigente. Nos toca orar mucho a Dios para que este conflicto cese pronto. Dios con nosotros.

            Autor: 

        Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y = @jegogra

Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo

http://cutt.ly/javiergomez y republicado el 27/10/2023 en http://infodecom.net

https://infodecom.net/javier-gomez-graterol-israel-contra-hamas/

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