Javier Gómez Graterol: Mentes reducidas
El comunismo siempre ha enarbolado la frase “la religión es el opio del pueblo”, pero en la práctica esta doctrina siempre resulta creando más fanáticos que la más tenebrosa de las sectas.
Como buena secta, el comunismo se cree también dueño de la verdad que revela.
El ejemplo más reciente lo tenemos la película Emilia Pérez, una película de mexicanos sin mexicanos (!), sin México siquiera (!), la cual, a pesar de estar siendo duramente criticada, y literalmente insultar a su público, ha venido obteniendo premios, entre ellos los Globo, y 13 nominaciones al Óscar, (imagino que por cumplir los recientes criterios woke para recibir tan autodesprestigiado premio).
La película vende la trama de un narcotraficante, malo por ser hombre que se feminiza a sí mismo (un trans siempre será hombre) y por supuestamente hacerse mujer, se hace buena, y cuasi santa. ¡Sí!, un auténtico sinsentido, propio de una mente estrecha y por tanto falta de creatividad. Pero como la trama dice lo que estos fanáticos quieren promover, los promotores de la ideología woke, la aplauden. Crudamente hablando, se aplauden, elogian y premian entre ellos con absurdo fanatismo.
Ha llegado a parecer que los tiempos en los que recibir un premio era sinónimo de calidad, de amor al arte, y de transmitir mensajes capaces de trascender generaciones, han quedado atrás. Afortunadamente ya hay claros indicios de fumigación de estos ambientes, y algunas empresas, así sea por la pérdida económica y no por real convicción, están dejando de lado, al menos cono primer objetivo, el querer que nos comamos un cuento tan nocivo y reductor del pensamiento.
Hay que promover ahora, más que nunca, la lectura, porque, además de abrir la mente, estimula la creatividad, la imaginación. Tenemos en la actualidad jóvenes que han llegado a los veinte años sin siquiera haberse leído un solo libro aún peor, jactarse de ello. Como dice el dicho, “el tiempo perdido, hasta los santos lo lloran”.
Si no se retoma la lectura, podríamos tener una generación peligrosamente dependiente de la Inteligencia Artificial para los nuevos guiones de película del futuro y, como no sabemos quién mueve los algoritmos en el fondo, no será tanto el peligro de que las películas sean malas o vacías, sino el de que esa próxima vez sí logren su objetivo de penetrar totalmente, engañar, moldear la realidad, y con ello lograr que haya más mentes reducidas como las que ellos quieren lograr, para que no les hagan resistencia. Dios con nosotros.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez y republicado el 1/3/2025 en http://infodecom.net
https://infodecom.net/mentes-reducidas/

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