Javier Gómez Graterol: Ningún autista es como otro
Desde mi reciente y liberador diagnóstico de autismo nivel 1, síndrome de Asperger, me he conseguido mucha gente que tiende a decirme, cuando se entera de mi condición, que no parezco. Hasta hay quienes han querido convencerme de que no lo soy, me han comentado que conocen a quien sí lo es y que yo no parezco, etc.
Ante tantos expertos sobre el tema voy a hacer una reflexión: es cierto que no se necesita ser chef para saber que una sopa está mala. Sé que muchos no saben a profundidad sobre el tema del autismo y no saben cómo es realmente, solo tienen vagas referencias.
Lo más importante que usted tiene que saber sobre el autismo es que es un espectro, y que ningún autista se parece a otro. Lo explicaré con un ejemplo: puede que usted no conozca el manual de psicología más reciente y no conozca al pie de la letra un concepto de lo que es la locura, pero sí sabe reconocer a un loco.
Cuando decimos “Mira, fulano es loco”, inmediatamente podemos preguntar ¿Y qué hace? Lo cual es una forma de preguntar ¿Cómo se le manifiesta su condición? Y podemos recibir respuestas tipo: bueno, a este le da por decir que ve extraterrestres y habla con ellos, a esta le da por perseguir y patear a todo perro callejero que ve, etc. En cuanto a la locura, sabemos o intuimos que hay manifestaciones más severas en unos que en otros de esa condición, desde el loco furioso, al que le da por pegarle a alguien y el que “no lo parece”:
- ¿Sabías que mengano es loco? Ay, ¡no lo parece! ¿En serio? ¿Qué hace?
- Bueno, se para todos los días a las tres de la mañana a cantar el himno nacional mientras se golpea el pecho como los gorilas.
- ¿Y estás seguro de que es loco? Yo lo veo muy normal ¿Seguro que no lo hace por alguna cuestión, qué se yo, religiosa?
- Bueno, intenta que no lo haga, o interrúmpelo mientras lo hace, ¡le entra a golpes al que sea, así sea el Papa!
- ¡Ah sí, es loco entonces!
- Pero el resto del día se comporta como una persona normal, de hecho ¡Es extremadamente inteligente!
De manera similar pasa con el autismo: Hay una serie de características que definen al síndrome, pero, esas características se manifiestan en mayor medida en algunos que en otros. No todos, por decir un ejemplo, tienen la hipersensibilidad acústica, puede ser que en vez de esa, la tenga olfativa. Puede ser que uno tenga más tendencia hacia la necesidad de ordenar todo de una manera, y otro la tenga más hacia la de obsesionarse con aprender algo nuevo. Puede ser que uno la tenga más necesidad de utilizar estereotipias para autorregularse (stimming) que otro.
Entonces, estimado lector, cuando alguien le diga que es de la condición, no le compare con otro que usted conozca, muchísimo menos con los estereotipos (exagerados en su mayoría) que ve en televisión, en especial si son para comedias, pregúntele más bien, si desea colaborar con él, cómo se le manifiesta, qué le afecta, qué no, y cuáles son sus intereses.
Enmascarar la condición es un esfuerzo mental que muchos hacen, así que, si usted no ve un “síntoma” no quiere decir que no lo tenga, más bien quiere decir que tal vez desarrolló alguna manera de hacer que no se note, pero hacer eso es algo que se hace de forma que gasta energía por el esfuerzo que hay que hacer para evitar hacerlo y pasar por “raro”. En conclusión: no nos ayuda que invaliden, así sea cariñosamente, el diagnóstico, ayuda que comprendan cómo sobrellevamos la condición para generar un ambiente más humano al cual podamos adaptarnos. Dios con nosotros
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez y republicado el 9/4/2024 en http://infodecom.net
https://infodecom.net/javier-gomez-graterol-ningun-autista-es-como-otro/

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