Javier Gómez Graterol: Perdonar, palabra difícil (parte 3)
Hemos hablado en las dos entregas anteriores de qué es el perdón y los beneficios que trae, aquí se trata de la parte más importante para poder hacerlo, el cómo.
Perdonar implica que hay una emoción dañina que nos ha impresionado de tal manera que nos hace quedarnos, en la mayoría de los casos, en un bucle de dolor del cual es difícil salir:
Pasos psicológicos para perdonar:
1. Aceptar el dolor: Reconocer que hemos sido lastimados y permitirnos sentir el dolor. Se ha demostrado que, una vez que quien está afectado por una perturbación reconoce la emoción que siente, que logra concienciarla, le es más fácil trabajarla, así que lo primero a hacer es no reprimir las emociones ni tratar de minimizar lo que sucedió.
2. Comprender la situación:
Una forma de ayudarnos es buscar comprender las razones por las que la persona que nos hirió, actuó como lo hizo, pero esto no significa excusar su comportamiento, sino tratar de verlo desde su perspectiva. Con este punto hay que tener en cuenta que hay razonamientos que nos serán difíciles, o simplemente no los comprenderemos. La frase de la película El Caballero de la Noche, de Nolan, “hay gente que solo quiere ver el mundo arder”, tiene mucho de verdad, pero el solo hecho de comprender que el daño recibido fue inmerecido también nos ayuda.
3. Desarrollar empatía:
Una vez analizado el razonamiento de la persona, si está dentro de lo razonable, es fácil ponerse en su lugar e intentar comprender sus sentimientos. Lo más importante y liberador de este paso es que ayudará a sentir compasión por ella y a perdonarla más fácilmente.
4. Renunciar al rencor:
El rencor, como ya lo analizamos en la entrega anterior, solo nos daña a nosotros mismos. Lo mejor es optar/decidir/dejar ir la ira y el resentimiento que se siente hacia la otra persona.
5. Comunicarte con la persona:
De ser posible, hablar con la persona que lastimó y hacerle saber que se le ha perdonado. Hacer esto puede ayuda a sanar y fortalecer la relación.
6. Practicar el autocuidado:
Como ya lo dije, no perdonar puede llevarnos a somatizar, comprender y asimilar que perdonar es una forma de cuidar la salud física y mental nos ayudará a tomar más en serio el proceso de perdón.
Cuando nos invadan las emociones negativas hay que procurar hacer cosas que nos hagan sentir bien y ayuden a mejorar nuestro ánimo
7. Buscar ayuda profesional:
Si resulta difícil perdonar por nuestra propia cuenta, se ha de buscar ayuda de un terapeuta o consejero. Lo digo de primera mano, si no fuese porque recibí ayda, no hubiese podido superar el bucle dañino en el que estaba atrapado. Un profesional puede guiarnos en el proceso y ayudar a superar las emociones negativas.
Por último:
El perdón es un proceso que lleva tiempo y esfuerzo, así que no hay que desanimarnos si no lo logramos de inmediato. Aquí lo importante es la disponibilidad a perdonar y trabajar en ello poco a poco. En la próxima entrega hablaremos de qué herramientas nos dan Cristo y su Iglesia para perdonar. Dios con nosotros.
Autor:
Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y X = @jegogra
Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo
http://cutt.ly/javiergomez y republicado el 2/7/2024 en http://infodecom.net
https://infodecom.net/javier-gomez-graterol-perdonar-palabra-dificil-parte-3/

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