Javier Gómez Graterol: Recuperar la dignidad es volver a lo cristiano

 

   Si hay algo que ha demostrado la izquierda, y cada una de sus actuales ramificaciones, es que es un permanente y sistemático atentado contra la dignidad humana. Desde el hecho mismo de que sus militantes presuman siempre superioridad moral y en la práctica defiendan y pretendan imponer las más abominables aberraciones.

   Dicen defender la vida, pero tienen una intensa campaña en pro del aborto, de la sexualización de los niños, la promoción de los desfiles trans, en los que niños participan, los difunden y aplauden; quieren imponer el transgenerismo, que conlleva la confusión de niños respecto a su personalidad, prematura mutilación de sus genitales y el mercado incluido de bloqueadores hormonales para alterar el desarrollo, inyección de hormonas para que supuestamente “cambien” de sexo. 

  De fondo es una feminización o masculinización cosmética que no llega a ser nunca real, ya de por sí una sola célula contiene toda la información genética de quiénes somos realmente. Sin contar con el hecho de que esos métodos son de daño permanente, experimentales en su mayoría, y se venden como reversibles.

   Dicen defender la paz, la ecología, la calidad de vida, pero los países donde está imperando la izquierda, son aquellos donde los derechos humanos más básicos están menos defendidos, hay más contaminación, (por ejemplo China, que contamina más que varios países industrializados), y donde sus gobiernos buscan que el ciudadano de a pie dependa cada vez más de ellos.

   Nunca argumentan, no parecen saber hacerlo, y hay psicólogos que afirman que quienes militan o defienden esta clase de pensamiento son personas que de fondo tienen resentimientos. No me gusta el tenis, no lo juego, en cambio la gente de este pensamiento no es que no lo juegue, es que dedica todos sus esfuerzos a que se erradique ese deporte, qué sé yo, porque es un deporte de élites, y además promueve la sexualización de la mujer, ya que ellas usan minifalda para jugarlo, mientras que el hombre usa pantaloncillos.

   La Iglesia ha emitido recientemente el documento “Declaración Dignitas infinita sobre la dignidad humana”, en el cual reafirma la dignidad del ser humano (va más allá con ello de los Derechos Humanos, ya que incluso se quiere declarar el aborto como uno), y con ello ha asestado un golpe duro. Este documento debe ser leído y analizado, ya que ofrece la perspectiva cristiana respecto a toda esta ingeniería social que se está implementando, y reafirma la necesidad imperante de que la religión tenga su papel y su protagonismo en la sociedad y en su deber de acompañar como guía los cambios sociales.

   La aparición de este documento está levantando ronchas, pero está sacudiendo conciencias, se han perdido batallas, pero la guerra aún no está perdida. Mucho podemos hacer los cristianos, principalmente orar (1 Timoteo 2, 1-3) orar es verbo, y hace… más de lo que imaginamos. Es un deber leer y difundir este nuevo documento. Dios con nosotros.

            Autor: 

        Javier Gómez Graterol, sacerdote/periodista http://cutt.ly/javiergomez Ig y = @jegogra

Publicado inicialmente en El Día de Bolivia http://eldia.com.bo

http://cutt.ly/javiergomez y republicado el 26/4/2024 en http://infodecom.net

https://infodecom.net/javier-gomez-graterol-recuperar-la-dignidad-es-volver-a-lo-cristiano/

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