Javier Gómez Graterol: Cruzando un tramo difícil
El Evangelio, en las lecturas de esta semana (Mc 6,45-52), nos habla de que los discípulos, iban en barca a Betsaida, a donde Jesús, los envió delante de Él. Por el camino, el viento se les hacía contrario y, entretenidos en maniobrar, ven a Jesús acercarse, caminando sobre las aguas, pero, entretenidos por la ventisca, no le reconocen, y Él hace como si siguiese de lado. Al verles espantado, porque pensaban que era un fantasma, Él les dice, ánimo, no teman, soy Yo, subió a la barca y el viento se calmó, menciona también el relato que esto sucedió cuando tampoco habían entendido el episodio de la multiplicación de los panes. En estos momentos el viento le es contrario a él, su vista está a ratos llena de lágrimas de miedo, su seguridad tambalea. Se enfrenta a un trauma (infantil, tal vez (?)) que le está bloqueando y haciendo asumir con gran miedo e inseguridades nuevas responsabilidades. Ha estado varias noches en las que su sueño ...